Llega septiembre y la oficina se nos inunda de llamadas y de emails de interesados en ir a visitar restaurantes… muchos queréis abrir antes de diceimbre para recuperar la inversión. Al ir a visitarnos muchos nos decís «vaya restaurante más cutre»!!

Es verdad, muchos de los locales que se traspasan en Madrid necesitan una gran reforma, pero, con ingenio y con poco dinero se puede transformar algo cutre en algo Chic.

Éste artículo os enseñara a sacar el máximo invirtiendo lo mínimo aprovechando las redes sociales.

Publicar en Instagram fotografías de los platos cuando te encuentras en restaurantes con estrellas Michelin no tiene demasiado mérito. La disposición de los alimentos, sus proporciones, e incluso el mobiliario y la iluminación de la sala crean un marco tan atractivo que facilitan mucho el trabajo al fotógrafo casual. Y claro, de esta forma las fotografías resultantes no pueden ser más apetecibles.

El mayor reto se encuentra en compartir buenas fotografías del establecimiento cutre de la esquina. Nadie duda que la comida sea magnifica, pero la fotografía común no atraerá ni a los clientes más hambrientos: mala luz, ausencia de elementos decorativos, emplatados sin estilo, etc. Por eso hay que considerar como verdaderos expertos en dignificar casi cualquier alimento depositado sobre un plato, y maestros del foodporn, a aquellos que nos hacen salivar a diario con las fotos de sus platos, aunque estén comiendo en una terraza con sillas y sombrillas patrocinadas por la cervecera más conocida.