Hoy podemos leer en varios medios el concepto de normalización atenuada, o lo que es lo mismo, la muerte de la hostelería tal y como la conocemos.

La vicepresidenta cuarta, Teresa Ribera, y el secretario general de la Presidencia del Gobierno, Félix Bolaños, dirigen el grupo de estudio del Gobierno sobre los posibles escenarios de salida del confinamiento. El diseño de la llamada “nueva normalidad” se hará en función de la evolución de la pandemia, de cómo se siga contagiando el virus y su impacto sobre un sistema sanitario, que ya da signos de cierta descongestión tras los momentos críticos de las semanas pasadas.

Entre julio y diciembre podran empezar a abrir bares, restaurantes y otros establecimientos de hostelería.

Con todo eso y según indican comentarios desde el Gobierno, el proceso de normalización -”atenuada”, según el apellido que se le ha dado- llegaría en una primera fase en junio y julio y la segunda se prolongaría hasta final de año. No se espera que hasta esta segunda etapa puedan empezar a abrir bares, restaurantes y otros establecimientos de hostelería, lo que justificaría los planes de ayuda que partidos como el PP o el PNV ya piden para este sector al Gobierno.

La mayoria de los locales de hosteleria no pueden aguantar hasta julio, si lo hacen se entierran en un pozo sin fondo, ya que nadie sabe como reaccionaremos los confinados al salir. ¿Será lo primero irse de vacaciones a la playa? o por el contrario será irse al bar? Nadie lo sabe.